Durante los últimos días, unos 500 frailecillos han aparecido en las costas del País Vasco, arrastrados por la borrasca Oriana. La mayoría de estas aves marinas estaban muertas o muy débiles cuando fueron encontradas.
Los ejemplares se han localizado principalmente en Bizkaia y Gipuzkoa, y muchos de ellos han sido recogidos por voluntarios y llevados a centros de recuperación de fauna para intentar ayudar a los que aún tenían vida.
Los frailecillos pasan gran parte del invierno en alta mar y, cuando hay temporales fuertes, se cansan mucho y pueden desorientarse o no encontrar comida, lo que les provoca debilidad y, en muchos casos, la muerte.
Las autoridades y grupos de protección de la naturaleza recuerdan que no se debe tocar a los animales y que, si se encuentra uno vivo, lo mejor es llamar al 112 o avisar a centros especializados para que se encarguen de su atención.



