El alumnado de Getxo participante en el programa Agenda 2030 Escolar se moviliza por los anfibios: arranca el trabajo en red para construir una charca

El alumnado de 12 centros educativos de Getxo que participa en el programa Agenda 2030 Escolar ha comenzado recientemente una nueva fase de trabajo centrada en la protección de la biodiversidad local. A través de una serie de talleres participativos, las y los estudiantes están organizando, de manera autónoma y colaborativa, las tareas necesarias para la futura construcción de una charca para anfibios, un proyecto común que se desarrollará con el acompañamiento del equipo educador del Aula Ambiental de Getxo.

Estos talleres suponen un paso clave dentro del proceso educativo del programa, ya que permiten al alumnado asumir un papel protagonista en la toma de decisiones, la planificación y el trabajo en red entre centros. A lo largo de las sesiones, se están abordando cuestiones como el reparto de responsabilidades, la coordinación entre escuelas, el calendario de actuaciones o las necesidades técnicas y materiales del proyecto. Todo ello se realiza desde una metodología participativa que fomenta la cooperación, el pensamiento crítico y la corresponsabilidad ambiental.

La futura charca no es solo una infraestructura educativa, sino una acción real de mejora del entorno, diseñada para favorecer la presencia y reproducción de distintas especies de anfibios. Estos animales —como ranas, sapos o tritones— desempeñan un papel fundamental en los ecosistemas, ya que actúan como controladores de insectos y son excelentes indicadores de la calidad ambiental. Sin embargo, en las últimas décadas sus poblaciones han sufrido un acusado descenso a nivel global.

Entre las principales amenazas que afectan a los anfibios se encuentran la destrucción y fragmentación de sus hábitats, la contaminación del agua, la introducción de especies invasoras, el cambio climático y determinadas enfermedades emergentes. La desaparición de pequeñas zonas húmedas, como charcas temporales o estanques naturales, ha tenido un impacto especialmente negativo en su ciclo vital, ya que estos espacios son imprescindibles para su reproducción.

Conscientes de esta problemática, el alumnado participante está trabajando no solo en la parte práctica del proyecto, sino también en la comprensión de las causas y consecuencias de la pérdida de biodiversidad. De este modo, la construcción de la charca se convierte en una herramienta educativa integral, conectada con varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030, como el ODS 15 (Vida de ecosistemas terrestres) o el ODS 17 (Alianzas para lograr los objetivos). Además, el alumnado está tejiendo redes con asociaciones del municipio, como la asociación Zabalketa, quienes han colaborado con el proyecto corriendo con los gastos del cartel informativo que se colocará en la charca, y cuyo diseño correrá a cargo del alumnado del instituto Aixerrota.

El acompañamiento del Aula Ambiental de Getxo resulta fundamental en este proceso, ofreciendo apoyo técnico y pedagógico, pero dejando espacio para que sean las propias y los propios estudiantes quienes lideren el proyecto. Esta forma de trabajar refuerza la autonomía del alumnado y demuestra que la educación ambiental puede traducirse en acciones concretas con impacto positivo en el entorno.

A lo largo de los próximos meses, el trabajo en red entre los centros continuará avanzando hasta hacer realidad la charca para anfibios, un proyecto que simboliza el compromiso del alumnado de Getxo con la sostenibilidad, la biodiversidad y el cuidado del medio ambiente desde lo local.

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